Cómo se calcula la rentabilidad de un alquiler
La rentabilidad bruta es el alquiler anual entre el precio de compra. Sirve para comparar anuncios, pero engaña: no cuenta impuestos de compra, gastos ni meses vacíos. La rentabilidad neta resta IBI, comunidad, seguros, mantenimiento y periodos sin inquilino, y divide entre todo lo invertido (precio más gastos de compra).
Si compras con hipoteca, lo que importa es el flujo de caja: lo que queda después de pagar la cuota y los impuestos. Con poca entrada el flujo puede ser negativo aunque la rentabilidad neta sea buena; entonces la inversión depende de la revalorización y de la deuda que vas amortizando.
Qué incluye esta calculadora
- Cuenta del primer año con todos los gastos y la cuota de la hipoteca.
- Impuestos de cada titular: IRPF con la reducción por alquiler de vivienda si vives en España, IRNR al 19 % si vives en la UE fuera de España y la doble imposición con Irlanda.
- Proyección del valor del inmueble, la deuda pendiente y el flujo acumulado, descargable en CSV.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una buena rentabilidad para un piso de alquiler?
No hay una cifra universal: compárala con la media de tu zona, que publican los portales inmobiliarios por barrio, y con lo que te daría una inversión sin riesgo. Por debajo del 4 % neto, la inversión depende casi solo de la revalorización.
¿Se paga IRPF por el alquiler de un piso?
Sí. Tributa el rendimiento neto (ingresos menos gastos deducibles y amortización). Si alquilas como vivienda habitual del inquilino, puedes reducirlo entre un 50 % y un 90 %. Los no residentes pagan IRNR sin esa reducción.